martes, 10 de enero de 2017

HIDACIO DE CHAVES 400-469

Hidacio o Idacio (c. 400 - c. 469) fue un obispo e historiador hispanorromano. Nacido en el seno de una familia acomodada de los alrededores de Lemica, una ciudad romana situada cerca de la actual Xinzo de Limia (Orense), en la provincia romana de Gallaecia, viajó de niño a Palestina, donde conoció durante su estancia en Belén a San Jerónimo.
Hidacio fue obispo de Aquae Flaviae, la actual Chaves (Portugal), desde el año 427. El desempeño de su cargo coincidió en el tiempo con la llegada de los suevos a Gallaecia, donde se enfrentaron de forma frecuente con los grandes propietarios gallegos de los que Hidacio fue uno de sus principales representantes.
En el año 431 encabezó una delegación a la Galia para solicitar del representante imperial Flavio Aecio ayuda contra los suevos opresores en Galecia. Aecio, que utilizaba las luchas entre tribus bárbaras para sostener el entonces debilitado poder imperial, no pudo socorrer a Hispania y fue Hidacio, junto con otros obispos, quien tuvo que mediar entre suevos y gallegos, corría el año 433.


ARTÍCULO COMPLETO

REINO SUEVO DE GALICIA AÑO 409 DC

El reino suevo de Galicia puede considerarse el primer Estado de Europa

En el siglo V, a la caída del Imperio Romano, llegan a Galicia los Suevos, creando el Reino de Galicia, primer estado de Europa. MUNDIARIO inicia la publicación de una historia de Galicia revisada.



ERATÓSTENES SIGLO III AC


Eratóstenes nació en Cyrene (Libia) en el año 276 a.C. Fue astrónomo, historiador, geógrafo, filósofo, poeta, crítico teatral y matemático. Estudió en Alejandría y Atenas. Alrededor del año 255 a. C fue el tercer director de la Biblioteca de Alejandría. Trabajó con problemas de matemáticas, como la duplicación del cubo y números primos. Escribió muchos libros de los cuales sólo se tienen noticias por referencias bibliográficas de otros autores.

Una de sus principales contribuciones a la ciencia y a la astronomía fue su trabajo sobre la medición de la tierra. Eratóstenes en sus estudios de los papiros de la biblioteca de Alejandría, encontró un informe de observaciones en Siena, unos 800 Km. al sureste de Alejandría, en el que se decía que los rayos solares al caer sobre una vara el mediodía del solsticio de verano (el actual 21 de junio) no producía sombra.
Eratóstenes entonces realizó las mismas observaciones en Alejandría el mismo día a la misma hora, descubriendo que la luz del Sol incidía verticalmente en un pozo de agua el mismo día a la misma hora. Asumió de manera correcta que si el Sol se encontraba a gran distancia, sus rayos al alcanzar la tierra debían llegar en forma paralela, si esta era plana como se creía en aquellas épocas, y no se deberían encontrar diferencias entre las sombras proyectadas por los objetos a la misma hora del mismo día, independientemente de donde se encontraran.
Sin embargo, al demostrarse que si lo hacían (la sombra dejada por la torre de Sienna formaba 7 grados con la vertical), dedujo que la tierra no era plana y, utilizando la distancia conocida entre las dos ciudades y el ángulo medido de las sombras, calculó la circunferencia de la tierra en aproximadamente 250.000 estadios (unos 40.000 kilómetros, bastante exacto para la época y sus recursos).
También calculó la distancia al Sol en 804.000.000 estadios y la distancia a la Luna en 780.000 estadios. Midió casi con precisión la inclinación de la eclíptica en 23º 51' 15". Otro trabajo astronómico fue una compilación en un catálogo de cerca de 675 estrellas.
Creó uno de los calendarios mas avanzados para su época y una historia cronológica del mundo desde la guerra de Troya. Realizó investigaciones en geografía dibujando mapas del mundo conocido, grandes extensiones del río Nilo y describió la región de Eudaimon (actual Yemen) en Arabia.
Eratóstenes al final de su vida fue afectado por la ceguera y murió de hambre por su propia voluntad en 194 a.C. en Alejandría.

DON RODRIGO

Las huestes de don Rodrigo
desmayaban y huían
cuando en la octava batalla
sus enemigos vencían.
Rodrigo deja sus tiendas
y del real se salía,
solo va el desventurado,
que no lleva compañía.
El caballo, de cansado,
ya mudar no se podía,
camina por donde quiere,
que no le estorba la vía.
El rey va tan desmayado,
que sentido no tenía;
muerto va de sed y de hambre,
que de verle era mancilla;
iba tan tinto de sangre,
que una brasa parecía;
las armas lleva abolladas,
que eran de gran pedrería;
la espada lleva hecha sierra,
de los golpes que tenía;
el almete ya abollado
en su cabeza de hundía;
la cara llevaba hinchada
del trabajo que sufría.
Subióse encima de un cerro,
el más alto que veía,
desde allí mira a su gente
cómo iba de vencida;
de allí mira sus banderas
y estandartes que tenía,
como están todos pisados,
la tierra los recubría;
mira por los capitanes,
y ninguno aparecía;
mira el campo tinto en sangre,
la cual a arroyos corría.
Él, triste, al ver todo esto,
gran mancilla en sí tenía,
y llorando por sus ojos,
de esta manera decía:
 —Ayer era rey de España,
hoy no lo soy de una villa;
ayer villas y castillos,
hoy ninguno poseía;
ayer tenía criados,
hoy ninguno me servía;
hoy no tengo ni una almena
que pueda decir que es mía.
¡Desdichada fue la hora,
desdichado fue aquel día
en que nací y heredé
la tan grande señoría,
pues lo había de perder
todo junto y en un día!
¡Oh muerte! ¿por que no vienes
a llevarte esta alma mía
de este cuerpo mezquino,
pues te lo agradecería.

ABENÁMAR,ABENÁMAR

 ROMANCE DE ABENÁMAR 


                        -¡Abenámar, Abenámar, 
                        moro de la morería,
                        el día que tú naciste 
                        grandes señales había! 

                        Estaba la mar en calma,
                        la luna estaba crecida;  
                        moro que en tal signo nace 
                        no debe decir mentira.

                        -No te la diré, señor,
                        aunque me cueste la vida. 
                        -Yo te agradezco, Abenámar,
                        aquesta tu cortesía.

                        ¿Qué castillos son aquellos? 
                        ¡Altos son y relucían!
                        -El Alhambra eran, señor,
                        y la otra la Mezquita;
                        los otros los Alixares,
                        labrados a maravilla.

                        El moro que los labraba
                        cien doblas ganaba al día, 
                        y el día que no los labra
                        otras tantas se perdía 
                       desque los tuvo labrados
                       el rey le quitó la vida 
                        porque no labre otras tales 
                        al rey de la Andalucía.

                        El otro es Torres Bermejas, 
                        castillo de gran valía;
                        el otro Generalife,
                        huerta de par no tenía.
            
                        Hablara allí el rey don Juan,
                        bien oiréis lo que decía:
                        -Si tú quisieras, Granada,
                        contigo me casaría; 
                        daréte en arras y dote 
                        a Córdoba y a Sevilla.
            
                        Casada soy, rey don Juan,
                        casada soy, que no viuda;
                        el moro que a mí me tiene
                        muy grande bien me quería.
                        Hablara allí el rey don Juan,
                        estas palabras decía:
                        -Echenme acá mis lombardas
                        doña Sancha y doña Elvira;
                        tiraremos a lo alto,
                        lo bajo ello se daría.
                        El combate era tan fuerte
                        que grande temor ponía.



Resultado de imagen de alhambra granada



Resultado de imagen de generalife granada


Resultado de imagen de torres bermejas granada


Resultado de imagen de granada ciudad


Resultado de imagen de alixares

lunes, 9 de enero de 2017

JUEZ DE MENORES

NUEVAS ADICCIONES




                 DECÁLOGO PARA CONSEGUIR QUE SUS HIJOS SE CONVIERTAN EN TIRANOS



10ª- "PÓNGASE DE PARTE DE SU HIJO EN CUALQUIER CONFLICTO QUE TENGA CON

SUS PROFESORES Y VECINOS, PIENSE QUE TODOS ELLOS TIENEN PREJUICIOS

CONTRA SU HIJO  Y QUE DE VERDAD, LO QUE QUIEREN, ES FASTIDIARLE"